Crítica

“Serena perfección”

Juan Ángel Regaña es un paisajista completo, minucioso y detallista, autor de imágenes que rezuman perfección por sus cuatro costados. La luz, su caricia sobre los elementos del paisaje, es la gran protagonista de sus fotografías. El control de la luz y la naturalidad del resultado son dos de las mejores virtudes que exhibe su trabajo, variado y completo también en cuanto a motivos y localizaciones.

Juan Ángel tiene la capacidad de exprimir al máximo la belleza de los lugares que visita su cámara, lo que le permite destacar incluso en las estampas más trilladas. Sus imágenes de las playas de Barrika o de Itzurun son un claro ejemplo de su buen hacer: sus versiones aprovechan al máximo las posibilidades del lugar y extraen el 100% de su belleza.

Especialista en marinas, no desdeña las posibilidades que le brindan las montañas y bosques de su tierra, en las que busca (y encuentra) la mejor luz en cada localización.
Sus estudiadas composiciones huyen de estridencias y efectismos en favor de la naturalidad. En ellas impera una serena lógica que ayuda a reposar la mirada e invita a disfrutar plácidamente de los detalles: reflejos de luz, brillos, texturas, siluetas…

Aunque el tratamiento del color y el cuidado de los detalles son dos de sus fuertes, Juan Ángel frecuenta también una vertiente más mínimalista, con obras en blanco y negro, menos elementos, largas exposiciones y formatos cuadrados, que resuelve con elegancia.

Su obra invita a conocer y disfrutar los parajes que muestra y sirve de inspiración para todos los que ansiamos registrar el espectáculo de la naturaleza.

Rafa Herrero. (Periodista y fotógrafo)

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La obra fotográfica de Regaña es completa. Lo mismo nos presenta escenas urbanas, que de montaña, paisajes que rostros. Tiene un dominio total de la fotografía. Sus amaneceres, anocheceres, claroscuros y encuadres denotan una técnica y un estilo que pocos autores atesoran. Sus paisajes son desolados, fríos, calculados. Su estilo huye de la ornamentación, de la superficialidad, de lo innecesario.

Estamos ante un autor serio, profundo, objetivo, pero a la vez sensible. Resalta la poética de lo cotidiano, y lo eleva a un nivel artístico propio. Huye de lo fácil y crea poética en ambientes que a muchos les resulta hostiles, carentes de belleza aparente.

Eso es lo que le hace distinto al resto de los fotógrafos: esa visión profunda de lo cotidiano, casi austera. Lo dicho, un autor que tiene una visión propia, de un estilo irreductible y personal. Algo que echamos de menos ante tanta imagen repetitiva.

L. Aldalur. (Escritor)

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Las fotografías de Juan Ángel Regaña transmiten muchas sensaciones cuando se contemplan. Desde la paz de los paisajes naturales, las puestas de sol, las rocas aradas por el continuo desgaste del mar, hasta el movimiento parado de un click de la cámara en las competiciones deportivas.

Un marcado y personal estilo, difícil de encontrar dentro de los campos que toca este consumado artista. Un sello propio que se puede apreciar en todos los apartados del mundo de la fotografía en los que trabaja.

Así mismo, los retratos, el paisaje urbano y sus abstractos, son más propios de los artistas de pasados siglos, amigos de captar hasta lo más insignificante en sus lienzos, que lo que se puede apreciar dentro del mundo y las tendencias de la fotografía actual.

Un artista a tener en cuenta, al que animamos a que continúe con ésta personal línea de trabajo, mereciendo que su esfuerzo sea gratificado con el seguimiento de su obra.

A.P. Timiño. (Escritor e historiador)

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